Las familias que acceden a una vivienda social tienen derecho a recibir una solución bien construida. El ministro Iván Poduje debe exigir calidad, perseguir incumplimientos y evitar que los recursos destinados a nuevas viviendas terminen reparando errores que pudieron prevenirse. Las constructoras, por su parte, deben responder por su trabajo.

Esa exigencia, sin embargo, deja pendiente una pregunta: cómo financiar la construcción de las viviendas que el propio Gobierno espera entregar.

En la discusión presupuestaria del 21 de octubre, Poduje emplazó al sector por los problemas de calidad y los costos de reparación. También afirmó que el ministerio dispone de información para distinguir empresas según su desempeño. Esa distinción debiera ser relevante al evaluar cómo mantener participando a quienes cumplen.

En paralelo, Dipres defendió una transición hacia financiamiento bancario para parte de los nuevos proyectos DS49, manteniendo préstamos públicos para el arrastre y una cobertura parcial para los nuevos. Su argumento responde a restricciones fiscales y de liquidez. Pero introduce un filtro cuya relación con la calidad constructiva está lejos de ser automática.

La banca evalúa capacidad de pago, flujos, endeudamiento, gestión y garantías. Es razonable que lo haga: una empresa que abandona una obra por insolvencia también perjudica a las familias. Sin embargo, la evaluación crediticia y el desempeño constructivo no son equivalentes.

Dos empresas pueden entregar viviendas de buena calidad y tener posibilidades muy distintas de conseguir crédito. Una dispone de activos para garantizarlo; la otra tiene sus garantías comprometidas o un balance más pequeño. La segunda podría quedar fuera pese a ejecutar correctamente sus obras. La primera no se transforma en mejor constructora por tener mayor respaldo patrimonial.

Aquí aparece el enredo del ministro: exige mejorar el desempeño de la industria mientras defiende un esquema que podría dificultar la participación de buenos ejecutores por razones financieras. El riesgo debe evaluarse antes de convertir la transición en una condición para construir.

Dipres propuso priorizar a empresas pequeñas con los préstamos disponibles. Esa respuesta necesita reglas: qué se entenderá por pequeña empresa, cómo se distribuirán los cupos y cuándo conocerá cada proyecto su financiamiento. La continuidad de una obra requiere decisiones oportunas y previsibles. Una intención expresada en una comisión todavía necesita convertirse en un mecanismo operativo.

Existe una alternativa que merece ocupar el centro de la discusión: asegurar pagos oportunos contra avance físico certificado.

El propio DS49 contempla desembolsos respaldados por obra ejecutada conforme al proyecto. Aunque jurídicamente se denominan anticipos a cuenta del subsidio, pueden corresponder a trabajos ya realizados. Por eso, restringir anticipos puede alcanzar también aquello que en la práctica se conoce como estados de pago.

Hacienda tiene una objeción legítima: pagar durante la construcción exige caja fiscal durante la construcción. Corresponde transparentar esa restricción y comparar alternativas. Trasladar financiamiento a la banca incorpora intereses y condiciones cuyo costo puede afectar márgenes, precios o viabilidad. El alivio de caja del Estado debe evaluarse junto con esos efectos.

También importa la capacidad regional de ejecución. Si empresas competentes dejan de participar por falta de financiamiento, podrían reducirse la competencia, el empleo y las alternativas disponibles para levantar nuevos proyectos. Es un riesgo que exige evidencia y medidas de transición.

Poduje debe resolver esta tensión con el Ministerio de Hacienda que encabeza Jorge Quiroz. Su responsabilidad incluye defender condiciones que permitan cumplir las metas habitacionales y demostrar que el esquema propuesto funciona.

El ministro exige que las constructoras respondan por la calidad de sus viviendas. Esa exigencia obliga al Gobierno a responder por la calidad de su política de financiamiento. Poduje podrá salir del enredo cuando ambas responsabilidades formen parte de una misma solución.