La conurbación registra siete proyectos habitacionales relevantes, todos asociados a permisos nuevos emitidos durante el primer semestre de 2026. En conjunto reúnen 1.195 viviendas. La Serena aporta seis proyectos de vivienda; Coquimbo, uno. A ello se suma un permiso comercial.

Pero el dato decisivo no es solo cuántos proyectos hay, sino qué tipo de ciudad y qué modelo de producción representa cada uno.

7proyectos habitacionales relevantes
1.195viviendas autorizadas
1centro comercial relevante
Viviendas autorizadas por proyecto relevante, enero a junio de 2026 Gráfico de barras horizontales. Altos de San Ramón tiene 300 viviendas; Alberto Arenas, 240; Senderos de Cerro Grande, 178; Hacienda Ceres I, 160; Bitrán Oriente 1, 140; Serena Norte, 120; y Las Torcazas IV, 57. Viviendas autorizadas por proyecto Permisos nuevos relevantes · enero–junio de 2026 0 100 200 300 Altos de San Ramón Coquimbo · DS19 · departamentos 300 Alberto Arenas La Serena · DS49 · departamentos 240 Senderos de Cerro Grande La Serena · casas 178 Hacienda Ceres I La Serena · DS49 · departamentos 160 Bitrán Oriente 1 La Serena · DS49 · departamentos 140 Serena Norte La Serena · casas 120 Las Torcazas IV La Serena · casas 57
Figura 1. Permisos nuevos habitacionales que superan el umbral de relevancia. No incluye modificaciones de proyectos existentes.

Los proyectos que explican el semestre

Comuna Proyecto Tipo Escala autorizada Titular
La Serena Alberto Arenas DS49 240 departamentos · 18.062,46 m² SERVIU Región de Coquimbo
La Serena Bitrán Oriente 1 DS49 140 viviendas + sede social · 8.332,13 m² Inmobiliaria La Florida S.A.
La Serena Hacienda Ceres I DS49 160 viviendas + equipamiento · aprox. 9.560 m² Habita Asociaciones Inmobiliaria S.A.
La Serena Serena Norte Casas 120 viviendas + portería · 6.454,12 m² Inmobiliaria Nova
La Serena Las Torcazas IV Casas 57 viviendas + 1 local · 4.540,40 m² Inmobiliaria OVCO Ltda.
La Serena Senderos de Cerro Grande Casas 178 viviendas · 14.034,60 m² Inmobiliaria Galilea Centro SpA
Coquimbo Altos de San Ramón DS19 300 departamentos · 19.032,56 m² Inmobiliaria Pocuro SpA
Coquimbo Centro Comercial La Cantera Comercio 14.989,63 m² Inmobiliaria La Cantera S.A.

Metodología. Se consideran permisos de obra nueva emitidos entre enero y junio de 2026 con más de 10 viviendas o más de 1.000 m² construidos. Se excluyen modificaciones, ampliaciones, regularizaciones y obras menores.

La Serena: casas y proyectos DS49

La Serena reúne seis proyectos habitacionales relevantes y 895 viviendas. La mitad de los permisos corresponde a desarrollos de casas, pero la mayoría de las unidades está en edificios: Alberto Arenas, Bitrán Oriente 1 y Hacienda Ceres I suman 540 viviendas DS49. Serena Norte, Las Torcazas IV y Senderos de Cerro Grande agregan 355 casas en sectores de extensión.

La distinción importa porque no estamos frente a un único mercado. Los edificios DS49 responden a una lógica de subsidio, coordinación SERVIU–MINVU, presupuesto regulado, recepción documental y producción repetitiva. Los conjuntos privados de casas dependen más del suelo, la urbanización, la habilitación de redes, la venta por etapas y la velocidad de absorción comercial.

La Serena muestra, por tanto, dos máquinas de producción habitacional funcionando en paralelo, aunque con un ritmo todavía acotado: una cartera de edificios subsidiados y una cartera privada de extensión horizontal. Ambas generan trabajo para la construcción, pero exigen capacidades financieras, contractuales y operacionales diferentes.

Coquimbo: un DS19 concentra la señal habitacional

En Coquimbo, el único permiso nuevo habitacional de escala es Altos de San Ramón, con 300 departamentos. Se trata de un proyecto DS19: la iniciativa es desarrollada por un actor privado, pero forma parte de una política de integración social y territorial vinculada a MINVU y SERVIU. Por eso, no corresponde leerla como una señal exclusivamente privada.

El proyecto es relevante, pero también deja a la comuna dependiendo de una sola iniciativa para explicar su nueva oferta residencial del semestre. La otra señal está en comercio: el Centro Comercial La Cantera, con 14.989,63 m².

La comparación queda así: La Serena presenta mayor diversidad habitacional; Coquimbo concentra 300 unidades en un solo DS19. En comercio, la novedad del semestre está en La Cantera. No hay todavía una cartera amplia y distribuida que permita hablar de un ciclo robusto.

Las preguntas que dejan los permisos

¿Cuánto está pesando el CEEC?

La menor cobertura del Crédito Especial para Empresas Constructoras cambió la ecuación económica de la vivienda. La pregunta no es si ese cambio tiene efecto, sino dónde se está absorbiendo: en el margen del desarrollador, en el precio, en la superficie, en las especificaciones o en proyectos que simplemente dejan de presentarse.

¿Cuánto cuesta realmente tramitar?

La tramitación no cuesta solo derechos municipales. Cuesta meses de terreno inmovilizado, intereses, rediseños, revisiones de especialidades, estudios de movilidad, factibilidades, garantías y exposición a cambios normativos. La pregunta relevante es cuántas iniciativas no llegan nunca al permiso porque pierden viabilidad durante ese recorrido.

¿El cuello de botella está en el crédito?

El desarrollador necesita crédito de construcción y el comprador necesita crédito hipotecario. Si falla uno de los dos, el permiso puede quedar como un activo administrativo sin obra. Los conjuntos de casas, que admiten etapas más pequeñas, pueden tener mayor flexibilidad que un edificio que requiere comprometer una inversión concentrada desde el inicio.

¿La mezcla que vemos responde a la demanda urbana o a lo que hoy resulta financiable? ¿Cuántos permisos cuentan con banco, preventa, constructor y fecha de inicio? Esa información es más importante para anticipar actividad que el número de metros cuadrados aprobado.

¿Qué viene después del impulso del SERVIU?

Los tres permisos DS49 de La Serena y el DS19 de Coquimbo muestran que la cartera asociada a la política habitacional sigue teniendo peso: cuatro de los siete proyectos reúnen 840 de las 1.195 viviendas autorizadas.

El Plan de Emergencia Habitacional instaló durante los años anteriores una presión explícita por producir viviendas y mover proyectos. ¿Cuál será la continuidad, reformulación o reemplazo de ese impulso? ¿Qué volumen de subsidios, terrenos, llamados y presupuesto podrá leer el mercado para 2027 y 2028?

A mitad de año todavía no se aprecia un relato suficientemente traducido a una cartera operativa regional. Eso no equivale a decir que no exista trabajo en curso, pero sí que constructoras, entidades patrocinantes y proveedores necesitan una señal más concreta que una declaración general: requieren proyectos, plazos, fuentes de financiamiento y reglas de contratación.

Más que una recuperación, una cartera que debe demostrar conversión

El primer semestre no muestra una conurbación paralizada. Muestra siete proyectos de vivienda: cuatro conjuntos de departamentos o edificios, que suman 840 unidades, y tres desarrollos de casas, con 355 unidades. Además, muestra un centro comercial en Coquimbo.

Pero tampoco basta para declarar una recuperación. La cartera está concentrada, los modelos de negocio son distintos y el permiso no confirma el inicio. El verdadero test del segundo semestre será cuántos de estos proyectos se transforman en contratos, instalación de faena, estados de pago, empleo y ventas.